Desde la fundación del Estado, en el
territorio de Hungría han convivido y siguen conviviendo varias comunidades
nacionales. La composición étnico-lingüística que caracterizaba al país en la
era moderna, se configuró en el transcurso de las migraciones masivas
espontáneas y los asentamientos organizados de colonos de los siglos XVII y
XVIII, principalmente después del exterminio y reestructuración de la
población, producidos en el período de la dominación turca. Con la excepción de
la población autóctona eslovena de la zona fronteriza occidental, las demás
minorías de Hungría llegaron al territorio actual del país en las centurias
indicadas. A finales del siglo XIX, en los territorios de la Hungría de ese
entonces, las nacionalidades no húngaras constituían más del 50 % de la
totalidad de la población. A raíz de las alteraciones de las fronteras,
posteriores a la Iª
guerra
mundial, esta proporción se modificó sustancialmente. Aproximadamente el 33 %
de los húngaros, habitantes de la Cuenca de los Cárpatos (3,3 millones de
personas) quedaron fuera de las fronteras del país, a la vez que se redujo el
número de habitantes, pertenecientes a minorías que vivían dentro de las
fronteras de Hungría. En nuestros días, aproximadamente el 10 % de la población
del país puede considerarse perteneciente a alguna minoría nacional o étnica.
Constituye un rasgo común de la
mayor parte de las minorías nacionales y étnicas del país, que debido a su
pasado secular, transcurrido dentro del marco del Estado húngaro, se consideran
de conciencia dual, y su conciencia
de ser húngaros es al menos tan fuerte como su apego a sus respectivas
minorías. La mayoría abandonó sus
lugares de procedencia y sus comunidades originales aún antes de que su respectivo
lenguaje literario regulado hubiese sido esteblecido, debido a lo cual su
idioma o los dialectos que usan aún en nuestros días, son por lo general,
variantes lingüísticas arcaicas.
La prolongada convivencia histórica
también constituye un importante criterio de la definición estipulada en la Ley
de Minorías. Según ésta, se considerará una minoría nacional y étnica,
reconocida como factor constituyente del Estado, “a todo grupo étnico, establecido en el territorio de la República de
Hungría, desde hace al menos un siglo, que esté en minoría numérica respecto a
la población del Estado, cuyos integrantes sean ciudadanos húngaros, que se
diferencien de las demás partes de la población por su idioma, cultura y
tradiciones propias, a la vez que den testimonio de una conciencia de cohesión
que apunte a la conservación de todo lo dicho, a la expresión y protección de
los intereses de sus comunidades establecidas a lo largo de la historia"
(Ley LXXVII del año 1993 acerca de los derechos de las minorías nacionales
y étnicas, Capítulo I, 1.§ inciso (2)). De acuerdo con esta ley, se consideran
minorías nacionales o étnicas naturalizadas en Hungría los grupos étnicos alemán, armenio, búlgaro, croata, eslovaco,
esloveno, gitano, griego, polaco, rumano, ruteno, serbio y ucranio. Es
característico de su situación en Hungría, el que viven geográficamente
dispersos, en aproximadamente 1500 poblaciones y, por lo general, forman
minoría incluso dentro de los poblados mismos.
La
Ley LXXVII del año 1993 acerca de los derechos de las minorías
nacionales y étnicas, entre los derechos individuales de las minorías, estipula
lo siguiente: “El asumir y declarar la
pertenencia a algún grupo de nacionalidad, étnico, o a una minoría ...
constituye un derecho exclusivo e inalienable del individuo. Nadie podrá ser
forzado a declarar si pertenece o no a algún grupo de minorías.” Según los
datos del censo nacional de 1990, de la población del país,10.374.823
habitantes, 232.751 personas admitieron pertenecer a alguna minoría y 137.724
personas declararon como lengua materna el idioma de alguna minoría nacional o
étnica. Según estimaciones de los investigadores y de las organizaciones de las
minorías, el número de integrantes de las distintas minorías nacionales y
étnicas es superior a la cifra mencionada: la dimensión de los grupos va de
algunos miles de personas a casi medio millón.
La
diferencia entre los datos estimativos y
los declarados se explica en parte por razones históricas, sociales y de
psicología social que atañen las cuestiones de minorías de los países de
Europa Centro-oriental. Por otro lado, no obstante, también refleja los dilemas
de las minorías de apego dual en lo afectivo y lo cultural: muchos se sienten,
al mismo tiempo, húngaros y de minorías, sin embargo el censo de la población
del año 1990 no brindó posibilidades de sondear y declarar esta
variante.
Del
censo del año 1990, se pudo sacar conclusiones referentes a la
pertenencia a minorías sobre la base de tres preguntas: la respectiva a la
nacionalidad, a la lengua materna y al idioma hablado. Estos tres criterios
encierran, en el caso de las minorías de Hungría, informaciones de contenido
distinto respecto a la pertenencia étnica. Por lo demás, el hecho de admitir la
pertenencia a una minoría no supone en sí el conocimiento de la lengua materna
de la minoría en cuestión. Entendemos por lengua materna el idioma aprendido en
la infancia, que se habla por lo general en la familia, no obstante una parte
de la población que habla una lengua materna minoritaria, se considera de
nacionalidad húngara. Además de estos dos criterios, puede aportar información
adicional si se toman en consideración los idiomas hablados fuera de la lengua
materna, en caso de que el idioma de la minoría no pertenezca a los idiomas
populares, de difusión mundial, que suelen estudiar muchas personas. Sin
embargo, estos datos no aluden exclusivamente a las minorías que no quieren
ponerse al descubierto, sino incluyen también, por ejemplo, a aquellas personas
de nacionalidad húngara que migraron o huyeron a Hungría y también hablan el
idioma del Estado donde habitaban anteriormente.
La tabla sinóptica que aparece a continuación, indica los
datos referentes al número de minorías nacionales y étnicas, conocidos a raíz
del censo de la población del año 1990, de investigaciones y otros
sondeos.
Minorías
|
Identidad minoritaria
|
Lengua materna |
Idioma hablado
además de la lengua materna |
Número estimado |
|
Gitana |
142683 |
48 072 |
22 933 |
400.000 – 600.000 |
|
Alemana |
30 824 |
37 511 |
416182 |
200.000 – 220.000 |
|
Eslovaca |
10 459 |
12 745 |
56 107 |
100.000 – 110.000 |
|
Croata |
13 570 |
17 577 |
18 297 |
80.000 – 90.000 |
|
Rumana |
10 740 |
8 730 |
40 625 |
25.000 |
|
Serbia |
2 905 |
2 953 |
13 646 |
5.000 |
|
Eslovena, vendia |
1 930 |
2 627 |
1 566 |
5.000 |
|
Armenia |
|
37 |
48 |
3.500 – 10.000 |
|
Griega |
|
1 640 |
1 260 |
4.000 – 4.500 |
|
Búlgara |
|
1 370 |
1 665 |
5.000 |
|
Polaca |
|
3 788 |
5 948 |
10.000 |
|
Ucrania, rutena* |
|
674 |
1 192 |
|
|
Rutena |
|
|
|
6.000 |
|
Ucrania |
|
|
|
2.000 |
|
Otra** |
19 640 |
|
|
|
|
Total |
232751 |
137724 |
579469 |
|
*
Los dos idiomas figuraban en una misma pregunta en los cuestionarios del
censo de población.
** Número de personas que admitieron pertenecer a
alguna minoría no enumerada en el cuestionario.
Los respectivos programas de los gobiernos húngaros
democráticamente elegidos, que se han sucedido a partir de 1990, la aprobación
y ejecución práctica de las normas jurídicas llamadas a proteger a las minorías
y a mejorar su situación, demuestran que Hungría presta una atención especial a
hacer prevalecer los derechos de las minorías nacionales y étnicas, considera
un valioso caudal la ancestral policromía cultural del país y estima que la
existencia de las minorías, la conservación de sus idiomas, tradiciones y
culturas constituyen un elemento sumamente importante de la vida social y
cultural. En la década transcurrida, el objetivo permanente de la política
nacional de minorías, basado en el consenso, ha sido el de establecer para las
minorías nacionales y étnicas un ambiente
favorable a las minorías, en el cual puedan conservar y seguir
transmitiendo su identidad cultural, así como hacer uso con plena libertad, de
sus derechos garantizados por ley.
La Oficina de
Minorías Nacionales y Etnicas, creada en 1990, es la entidad responsable de
coordinar el cumplimiento de los objetivos gubernamentales. La Oficina es un
organismo de administración pública independiente y de competencia a nivel
nacional, que desempeña sus funciones bajo la supervisión del Ministerio
de Justicia. La Oficina continuamente evalúa la situación de las minorías
nacionales y étnicas y el estado de prevalecimiento de sus derechos. Con el fin
de sentar las bases de las decisiones gubernamentales relativas a las minorías,
elabora análisis y prepara proyectos de política de minorías. Forma parte de
sus tareas facilitar el intercambio de opiniones e informaciones entre el
gobierno y las organizaciones de las minorías. La Oficina colabora en la
elaboración de programas gubernamentales al servicio del cumplimiento de la Ley
de minorías, asegura la coordinación referente a la enmienda de dicha ley,
sigue con atención la ejecución de las tareas relacionadas con las minorías,
que sean de competencia de los órganos de administración pública y participa en
la coordinación de las mismas.
La Constitución de
la República de Hungría establece que las minorías que habitan en Hungría
son factores constituyentes del Estado.
La Constitución les garantiza el derecho a la participación colectiva en la
vida pública, al cuidado de su cultura, al uso amplio de su lengua materna, a
la enseñanza en sus respectivas lenguas maternas y al uso del nombre de
las personas según las reglas gramaticales de su propio idioma. El párrafo
32/B. § inciso (2) de la Constitución y la Ley LIX del año 1993 disponen
acerca de la institución del alto comisionado de la Asamblea Nacional (Defensor
del Pueblo) de los derechos de las minorías nacionales y étnicas. El ombudsman
de las minorías investiga o hace investigar los agravios que lleguen a su conocimiento,
en relación con los derechos de las minorías nacionales y étnicas, y gestiona
medidas generales e individuales con el fin de subsanarlos.
En 1993 la
Asamblea Nacional promulgó la Ley LXXVII sobre los derechos de las
minorías nacionales y étnicas, que estipula los
derechos individuales y colectivos, propios de las minorías, en los ámbitos de
la autonomía, el uso del idioma, la enseñanza, la cultura y la educación
general. Entre los derechos colectivos, la ley establece que las minorías tienen
derecho a crear autonomías locales y nacionales.
En los últimos años en la legislación
de la República de Hungría prevalecen, cada vez con mayor énfasis, los puntos
de vista de las minorías, y se promulgan leyes modernas que también responden a
las exigencias de nuestros días desde el punto de vista de la garantía de los
derechos básicos constitucionales de las minorías. Por ejemplo, la ley sobre
radio y televisión estableció como tarea obligatoria de los medios de
comunicación públicos, la elaboración de programas que presenten la cultura y
la vida de las minorías, así como la difusión de informaciones en lengua
materna. La enmienda de la ley sobre el Código Penal, aprobada en el año
1996, introdujo la condenación de las formas delictivas de la discriminación racial.
A pesar de que en los escaños de los
distintos partidos parlamentarios también se encuentran diputados de la
Asamblea Nacional pertenecientes a diferentes minorías, la representación
preferente garantizada de las minorías en la Asamblea Nacional húngara aún
constituye una cuestión irresuelta, que figura de manera reiterada en la agenda
del Parlamento y del Gobierno.
Hungría forma parte del Consejo de Europa desde el 6 de noviembre de 1990, y en esa misma
fecha firmó el Convenio Europeo de Derechos Humanos, que ratificó el 5 de
noviembre de 1992. En el año 1995 Hungría ratificó los dos principales
documentos de protección de minorías del Consejo de Europa: el Convenio marco
de protección de las minorías nacionales y la Carta Europea de Idiomas Regionales
o de Minorías. La normativa jurídica húngara referente a las minorías está en
armonización con las disposiciones de estos dos convenios internacionales, es
más, en determinados ámbitos incluso garantiza derechos aún más extensos que
los establecidos en esos, para las minorías de Hungría. Hungría asumió la
ejecución de las disposiciones elegibles de la IIIª parte de la Carta de
Idiomas Regionales o de Minorías con respecto a los idiomas croata, eslovaco,
alemán, serbio, rumano y esloveno. El Gobierno Húngaro ha entregado al
secretario general del Consejo de Europa el informe elaborado acerca de la
ejecución, dentro del país, de los dos convenios internacionales.
Anteriormente a 1993, las minorías
podían asumir cargos en la vida pública dentro del marco de las organizaciones
civiles. Sin embargo, la ley sobre los derechos de las minorías nacionales y
étnicas establece que las minorías tienen derecho a crear autonomías locales y
nacionales propias.
Las
autonomías de las minorías son organismos
electos que representan los intereses de la minoría nacional o étnica en
cuestión, a nivel de poblado o nacional. A diferencia de las organizaciones que
funcionan en un marco de asociaciones, las autonomías locales de las minorías
no solamente representan a sus propios miembros, sino a toda la comunidad
minoritaria del poblado. Mediante el establecimiento del sistema autonómico de
las minorías, las minorías que habitan en Hungría adquirieron el derecho a
integrarse de manera legítima al sistema municipal, con el fin de que, a lo
largo de la gestión de los asuntos públicos locales, prevalezcan los derechos
de las minorías nacionales y étnicas que viven en una población determinada.
El objetivo de la creación de las autonomías de las minorías es
garantizar la autonomía cultural. De acuerdo con ello,
constituye un derecho asegurado por ley de las autonomías de las minorías, el
poder decidir independientemente, dentro de su propia competencia, acerca de la
fundación, la toma y el mantenimiento de instituciones, especialmente en los
terrenos de la enseñanza pública local, de los medios de comunicación
escritos y electrónicos locales, de la conservación de las tradiciones y de la
educación general.
La
elección de las autonomías de las minorías se celebran simultáneamente a las
elecciones municipales. En las elecciones pueden participar todos los
ciudadanos con derecho a voto de la población y pueden votar por los candidatos
de la minoría en cuestión. Da pruebas del fortalecimiento y del éxito del sistema
autonómico de las minorías, el hecho de que frente a las 822 autonomías de
minorías que se habían formado a raíz de las elecciones autonómicas de las
minorías, celebradas en 1994 y 1995, tras las elecciones de 1998 ya se habían
formado en todo el país 1367 autonomías de minorías locales y 9 en la capital.
El número de las autonomías de la minoría gitana registró el mayor incremento,
pero también aumentó significativamente la cantidad de autonomías de las
minorías alemana, eslovaca y croata. Como resultado de las elecciones, la
minoría nacional búlgara formó 15 autonomías, las comunidades gitanas 768, los
griegos 19, los croatas 75, los polacos 33, los alemanes 272, los armenios 25,
los rumanos 33, los rutenos 10, los serbios 35, los eslovacos 76, los eslovenos
10 y los ucranios 5 autonomías.
Entre
las autonomías de minorías, merece especial atención aquel tipo que es al mismo
tiempo un ayuntamiento del poblado y una autonomía de minorías. Es que el
status de ayuntamiento autónomo de
minorías del poblado concede derechos equivalentes a la autonomía
territorial, brindando la posibilidad de hacer prevalecer de la manera más
eficaz los intereses de la minoría. En comparación con los 46 ayuntamientos
autónomos de minorías del poblado, que funcionaban en el ciclo anterior, 63 de
las 1367 autonomías de minorías establecidas después de las elecciones de
octubre de 1998 son organismos de este tipo. Las minorías alemana y croata
fueron las que en mayor número aprovecharon esta posibilidad.
Entre otras cosas, las autonomías de
las minorías pueden determinar el círculo de sus monumentos artísticos
protegidos y de sus sitios conmemorativos, la fecha de sus festividades locales
y nacionales, y tienen derecho a fundar y gestionar instituciones culturales y
educativas, escuelas, museos y teatros. Determinan independientemente su
régimen organizativo y de funcionamiento. Las autonomías locales de minorías
disponen de derecho a veto, cuando el ayuntamiento del poblado dicte un decreto
en temas culturales, educativos o de idiomas, que atañen a la minoría en
cuestión. También tienen derecho a veto con respecto al nombramiento de los
directores de instituciones de las minorías.
Las autonomías nacionales de las minorías representan a la minoría en
cuestión a nivel nacional. La
creación de las autonomías nacionales tiene lugar después de la formación de la
autonomía local de minorías, en reuniones de electores. De esta manera, en 1999
todas, las 13, minorías crearon su autonomía nacional. Las autonomías
nacionales de las minorías actúan como socios del legislativo y de la
administración pública, expresando su opinión con respecto a proyectos de
normas jurídicas que atañen a las minorías que representan en su calidad
de tales. La ley les concede derecho a
participar en la supervisión profesional de la enseñanza de las
minorías, así como en la elaboración del material didáctico básico de la
enseñanza de las minorías.
En los últimos 5 años el sistema
autonómico de las minorías demostró de manera inequívoca su razón de ser. El
sistema es una forma funcional y eficaz
de hacer prevalecer intereses, que asegura en una amplia esfera la
participación de las minorías en los asuntos locales y nacionales que les
atañen. En la actualidad se está preparando la modificación de la Ley de
las minorías, con el fin de que los marcos legales ayuden aún más el
funcionamiento del sistema autonómico y aseguren mejor las condiciones de su
trabajo.
En
la mayoría de las familias pertenecientes a las minorías se ha interrumpido el
proceso de legar la lengua materna a las nuevas generaciones, convirtiéndose a
la vez el idioma húngaro en predominante. Los distintos dialectos hablados por
las minorías no son capaces de refrescarse continuamente, de manera que su rol
en la comunicación social disminuye cada vez más. Por esta razón, se ha
revalorizado el papel de la escuela en la difusión de la lengua materna y ha
aumentado la responsabilidad de las
instituciones educativas.
La
enseñanza de las minorías, como parte del sistema de la enseñanza
pública húngara, debe asegurar todos aquellos servicios que generalmente la
instrucción pública ofrece. Además, su tarea no es solamente ofrecer esos
servicios en lengua materna, sino que tiene que crear las condiciones
necesarias para el aprendizaje de la lengua materna y para conocer la cultura e
historia de estos grupos étnicos.
Existen
tres tipos de escuelas de minorías. Hay escuelas que imparten el idioma de la
minoría como un idioma extranjero, hay escuelas bilingües, en las cuales las
asignaturas de humanidades, por ejemplo la historia, la literatura y la
geografía se enseñan en la lengua materna, mientras que las asignaturas
de ciencias naturales se imparten en húngaro, y finalmente existen escuelas en
las que, excepto la lengua y literatura húngaras, todas las clases se dan en el
idioma de la minoría en cuestión. Lamentablemente, debido a la falta de
profesores adecuados, al deficiente conocimiento de la lengua materna de los
alumnos y por otras razones, el número de escuelas pertenecientes a este último
tipo es reducido.
En
el año lectivo 1997-98, 20.440 párvulos asistieron a los 394 jardines de
infantes de las minorías, mientras que en las 390 escuelas primarias de las
minorías el número de alumnos fue de 53.021. En total 2096 alumnos asistieron a
las 24 escuelas secundarias de las minorías o a las clases especiales de la
escuela secundaria. Entre 1992 y 1998, dentro del número de alumnos de
kindergarten y escuela primaria, en descenso a nivel nacional, se incrementó el
número de los niños provenientes de minorías. Sin embargo, esto es el
resultado del creciente interés que se manifiesta por la enseñanza de la
minoría alemana.
También
se imparte enseñanza universitaria y de institutos superiores en los
idiomas de las minorías, especialmente para los futuros profesores. Además de
la instrucción y capacitación recibida en el país, los jóvenes procedentes de
las minorías nacionales generalmente suelen tener la posibilidad de estudiar
como becarios o de cursar parte de su carrera en el país materno.
Constituyen
una forma especial de la enseñanza de las minorías, las llamadas escuelas dominicales, que funcionan al
margen del sistema educacional. Esta forma de enseñanza, característica
de las minorías de menor número, generalmente suele ser organizada y gestionada
por las autonomías nacionales, mientras que el Ministerio de Educación se
encarga de su financiación. Las minorías que operan las “escuelas dominicales”,
hacen grandes esfuerzos para homogeneizar el material didáctico en sus
escuelas, elaborar los requisitos detallados de las asignaturas impartidas allí
(lengua y literatura del idioma de la minoría, conocimientos acerca del pueblo
minoritario) e integrarse en el sistema de la enseñanza pública,
utilizando una de las escuelas del poblado de que se trate, como escuela base.
Los datos referentes a escolaridad de las
minorías nacionales no difieren de los datos de la población mayoritaria.
Dentro de las minorías alemana y serbia, la proporción de personas que disponen
de calificación superior supera el promedio nacional.
En el campo de la enseñanza surgen problemas
especiales con respecto a la minoría
romaní (gitana). En la actualidad, algo más del 70 % de los jóvenes gitanos
finaliza sus estudios de escuela primaria, pero tan sólo una tercera parte de ellos
continúa sus estudios a nivel secundario. Esto está muy por debajo de la
proporción de los jóvenes provenientes de familias no gitanas que continúan
estudios secundarios, que sobrepasa el 90 %. La situación se deteriora aún más debido a que buena parte de
los jóvenes gitanos adquiere calificación en oficios donde luego tienen pocas
posibilidades de encontrar empleo. La proporción de gitanos graduados de la
enseñanza superior está por debajo del 1 %. Con el apoyo de la cartera
de Educación, se han organizado cursos preparatorios para incrementar las
posibilidades de estos jóvenes, así como carreras de formación que se inician
con la clase introductoria “0” en varias instituciones de enseñanza
superior. El Ministerio de Educación y las fundaciones públicas de apoyo a las
minorías nacionales y étnicas contribuyen al aprendizaje de los jóvenes gitanos
mediante el otorgamiento de becas.
La llamada educación e instrucción de nivelación asegura a los niños y
alumnos pertenecientes a la minoría gitana, mediante un programa especial, la
creación de oportunidades y el cuidado del talento. Esta forma
instructivo-educativa también se extiende a las residencias estudiantiles.
La
eficiencia de la educación preescolar y de la enseñanza escolar que
sientan las bases de la igualdad de oportunidades de los gitanos, depende en
gran medida de la calidad profesional de la formación y capacitación de
pedagogos. Con el apoyo de la cartera de Educación, en varias instituciones de
enseñanza superior se ha introducido la enseñanza de contenidos
de romología –ya sea en el marco de una cátedra, de un curso facultativo o de
un programa por separado–, en interés de ampliar el nivel de información de los
estudiantes.
En
los últimos años ha avanzado el proceso de la autoorganización y
concienciación de las minorías. El elevado número de organizaciones civiles,
asociaciones, clubes y conjuntos de las minorías demuestra el cumplimiento
cabal del derecho de reunión y asociación, así como de un alto grado de
autoorganización.
Las
instituciones culturales de las poblaciones también habitadas por minorías,
tienen la obligación de satisfacer la demanda cultural de las minorías. Además
de ello, en la última década también se ha fortalecido el sistema institucional independiente de la educación general de las minorías. Contribuyen a la
conservación de las tradiciones culturales de las minorías: la red nacional o
regional de los museos y bibliotecas de las minorías, los tres teatros de nacionalidades (alemán, croata y serbio), al
igual que las numerosas asociaciones culturales, casas comunitarias, clubes y
conjuntos artísticos. Han surgido instituciones culturales y de
educación general, específicamente creadas para las minorías, por ejemplo el
Instituto Cultural y Biblioteca Búlgaro, las casas de las comunidades gitana y
alemana, el Centro Nacional Gitano de Información y Cultura, el Centro Cultural
Ucranio, el Centro Cultural Armenio y la Casa de la Cultura Eslovaca.
Desde
principios de los años '90, las minorías paulatinamente comenzaron a
crear institutos de investigaciones de
las minorías, destinados al estudio de sus tradiciones, su historia y su
presente. Los marcos organizativos de dichos institutos de investigaciones son
muy variados: en algunos casos su funcionamiento se basa sobre una iniciativa
civil, mientras que en otros está ligado a la autonomía nacional o a alguna
universidad.
El Estado húngaro fomenta que las minorías tengan acceso
a los medios de comunicación masiva.
A partir de 1998, la Radio
Húngara ofrece programación para 13 minorías, mientras que en la Televisión
Húngara pública también se preparan programas para cada una de las 13 minorías.
Los programas televisivos para las minorías, difundidos en su lengua materna,
se complementan cada dos semanas con programas tipo magazine en idioma húngaro,
dedicados a las minorías y también al servicio de la información de la sociedad
mayoritaria. Las autonomías nacionales de las minorías nacionales y étnicas
deciden independientemente acerca de los principios del aprovechamiento del
tiempo de programación del cual disponen en la entidad pública que emite los
programas.
Al
menos un periódico de divulgación
nacional, por cada grupo étnico, recibe pleno apoyo estatal para su
publicación. En el año 1998 esto significó la financiación de 17
periódicos de divulgación nacional de 13 minorías. Además de los periódicos de
minorías, de divulgación nacional, también otros órganos de prensa publican
noticias acerca de las minorías, por ejemplo los suplementos de minorías de la
prensa nacional y los suplementos en lengua materna de los periódicos locales.
Las revistas especializadas en investigaciones de minorías, lanzadas desde
comienzos de los años '90, así como las investigaciones y las
prestigiosas conferencias de los grupos de investigación de universidades,
institutos de enseñanza superior, museos, del Taller de Investigaciones
de Minorías de la Academia de Ciencias de Hungría y del Instituto de Europa
Central de la Fundación Teleki László, también dirigen la atención al tema de
las minorías. Están dedicados a la preparación de las minorías nacionales y
étnicas y a facilitarles informaciones generales, las publicaciones como el Manual de las Autonomías de las Minorías,
publicado por el Defensor del Pueblo de los Derechos de las Minorías Nacionales
y Etnicas, o el tomo titulado Minorías en
Hungría 1999, publicado bajo los auspicios de la Oficina de las Minorías
Nacionales y Etnicas.
Desde el punto de vista
económico, la integración de las minorías de Hungría puede considerarse un
hecho consumado. A este respecto la única excepción la constituye la minoría
gitana. El receso económico de los años '80 y la transición a la economía de mercado los afectó con
mayor fuerza a ellos. Actualmente, entre los gitanos la tasa de desempleo
supera cuatro o cinco veces el promedio nacional. Existen aldeas donde entre el
90 y 100 % de la población gitana está sin empleo. En este círculo son
fenómenos mucho más frecuentes también el desempleo a largo plazo y el
desempleo juvenil. El problema se agudiza aún más por el hecho de que los
gitanos viven en mayor número en regiones geográficas donde se redujeron
sobremanera las posibilidades de encontrar empleo en la industria pesada, a raíz
de la reconversión industrial posterior al cambio de sistema político. Los
gitanos frecuentemente son objeto de discriminación en su trabajo y durante los
acontecimientos de su vida cotidiana.
Entre la gitanería se
manifiestan de manera acumulativa los factores que influyen negativamente sobre
su estado de salud. De esta manera, las expectativas de vida de la población
gitana son 10 años menores que las de los no gitanos. En 1993, el 14 %
de la población gitana vivía aún de manera segregada, en colonias sin agua
potable, electricidad ni otras comodidades.
La política del Gobierno Húngaro en cuanto a la
causa de los gitanos se caracteriza por la continuidad,
basada en los resultados de los años anteriores. En 1998 el nuevo
gobierno, tan pronto entró en funciones, inmediatamente se puso a analizar el
cumplimiento y la eficacia del conjunto de medidas a mediano plazo, aprobado
por el gobierno anterior en 1997, y como resultado de ello se procedió a la
aprobación de un nuevo conjunto de medidas (Decreto gubernamental
1047/1999.(V:5.)). La realización concreta de las medidas a mediano plazo se lleva a cabo mediante la elaboración de planes de acción anuales gubernamentales,
que deben concordar con la estrategia a
largo plazo que será elaborada antes de septiembre de 2000.
El paquete de medidas, que emplea una aproximación integral, establece tareas
en los ámbitos de la enseñanza, la cultura, el empleo, la economía
agrícola, el desarrollo regional, los asuntos sociales, la salud pública, la
situación habitacional, la lucha contra la discriminación y el trabajo de
comunicación relacionado con la gitanería. La decisión gubernamental designa
las carteras responsables por la ejecución de la misma y el plazo de
cumplimiento de las tareas.
El objetivo de las medidas es, por un lado,
atenuar la desigualdad de oportunidades en la sociedad, prevenir y disminuir
los prejuicios y la discriminación, y por el otro, fortalecer la identidad y la
cultura de las comunidades gitanas. En la visión del gobierno, la integración
social de los gitanos es al mismo tiempo una cuestión de política de minorías y
de política social.
La coordinación de la
ejecución del programa está a cargo de la Comisión
Interministerial para la Causa Gitana, presidida por la ministra de
justicia, siendo su vicepresidente el presidente de la Oficina de Minorías
Nacionales y Etnicas, y sus integrantes los subsecretarios de Estado de los
Ministerios y el presidente de la Autonomía Nacional Gitana. Participa en su
labor, en calidad de invitado permanente, el Defensor del Pueblo de los
derechos de las minorías.
La política gitana de Hungría está en el
foco de la atención internacional. El informe del año 1997 de la
Comisión Europea Contra el Racismo y la Intolerancia constató que Hungría estaba al tanto de los
problemas de la gitanería y que en numerosas áreas –vivienda, educación,
empleo, etc.- hacía esfuerzos dignos de respeto por mejorar la situación, así como para investigar y reducir la
discriminación racial de que son objeto los gitanos.
Los documentos de la Unión Europea, publicados en relación
con la adhesión a la UE, en sus capítulos dedicados a los derechos de las
minorías y a la protección de las minorías, hacen mención de que, a pesar de
los resultados reconocidos, los gitanos de Hungría frecuentemente enfrentan
graves dificultades, y su situación plantea toda una serie de problemas. Según
la apreciación de la Unión Europea, Hungría corresponde a los criterios
políticos de la adhesión, estipulados en Copenhague, sin embargo, debe
continuar con los esfuerzos encaminados a mejorar la situación de los gitanos.
El
Estado brinda apoyo material a la autoorganización y a las actividades de las
minorías, a través de un sistema de
múltiples canales que separa los costos de funcionamiento de los costos de
los programas, así como las ayudas destinadas a las autonomías de las minorías,
de las ayudas brindadas a las organizaciones civiles.
El
importe asignado del presupuesto central
a las autonomías nacionales y a las fundaciones públicas aparece en el
presupuesto del Ministerio de Justicia, mientras que las ayudas destinadas a
las autonomías locales de las minorías, figuran en el presupuesto del
Ministerio del Interior. La Comisión de Derechos Humanos, Minorías y Asuntos
Religiosos, de la Asamblea Nacional, hace proposiciones con respecto a las
ayudas a brindar a las organizaciones civiles de las minorías.
Las
ayudas asignadas a las autonomías de minorías registran una
tendencia creciente[1].
Las autonomías nacionales recibieron en 1997 ayudas por un monto de 306
millones de forint, en 1998 fueron 398 millones y en 1999 se entregaron 496,3
millones de forint. En 1997 pudieron emplearse, para ayudar a las autonomías
locales de las minorías, 300 millones de forint, y en 1998 fueron 350 millones
de forint. En 1999 el presupuesto estatal asignó un importe de 730 millones de
forint para las 1376 autonomías locales de las minorías.
Se aproxima a su finalización la entrega de sedes a las
autonomías nacionales. Las 11 autonomías nacionales que fueron creadas en 1995,
disponen de sedes adecuadas que garantizan las condiciones fundamentales,
necesarias para su funcionamiento. Aún se está gestionando que las autonomías
ucrania y rutena, recién conformadas en 1999, puedan disponer también de una
sede.
El
principal rubro de las ayudas presupuestarias destinadas específicamente a las
minorías está al servicio del apoyo a la
enseñanza de las minorías. El presupuesto estatal de siempre
asegura, en el marco de una financiación normativa, ayudas estatales
complementarias para aquellos ayuntamientos de poblados que gestionen alguna
institución en la que se desarrollen programas de educación y enseñanza
para las minorías. La ley del presupuesto correspondiente al año 1999
aseguró ayudas por un monto total de 4.941.000.000 de forint, para la educación
preescolar, la enseñanza escolar y la manutención en residencias
estudiantiles, de los niños pertenecientes a las minorías nacionales y
étnicas.
A
pesar de las ayudas excedentes complementarias, ofrecidas a la enseñanza
de las minorías, pueden darse casos de que surjan problemas financieros en los
ayuntamientos locales que administran escuelas de minorías independientes, de
matrícula reducida. Con el fin de resolver sus problemas, sobre la base de un
título aparte, determinado en la ley del presupuesto de 1999, recibieron una
ayuda adicional ulterior aquellos ayuntamientos que operen una escuela de
minorías aparte, con menos de 130 alumnos, o un jardín de infantes aparte, para
las minorías, con menos de 60 párvulos.
Constituyen
otras instituciones importantes del sistema de ayudas materiales
presupuestarias, destinadas a las minorías, las fundaciones públicas: la
Fundación Pública por las Minorías Nacionales y Etnicas de Hungría, la
Fundación Pública por los Gitanos de Hungría y la Fundación Pública Gandhi.
La
Fundación Pública por las Minorías
Nacionales y Etnicas de Hungría fue creada para el apoyo de programas,
actividades y órganos de prensa que tuviesen como objetivo la conservación de
la identidad de las minorías de Hungría, el cuidado, mantenimiento y legado
para futuras generaciones, de sus tradiciones, su idioma, su cultura
intelectual y la expresada en objetos. En 1998 el gobierno asignó 474 millones
de forint y en 1999 otros 520 millones de forint, para el cumplimiento de los
objetivos de dicha fundación pública.
En
1999, la Fundación Pública por los
Gitanos de Hungría disponía sobre 274,4 millones de forint. La organización
apoya en primer lugar programas de empleo que apoyen el desarrollo de la
pequeña empresa y contribuyan a la subsistencia de las familias y de las
pequeñas comunidades, así como programas de salud pública. El objetivo de la Fundación Pública
Gandhi es la gestión de una escuela media con internado, sobre todo para
jóvenes gitanos de talento. El apoyo que recibieron en el año 1999 fue
de un importe de 210 millones de HUF.
Mediante la creación de las fundaciones públicas, el
gobierno no solamente incorporó a los representantes de las minorías en el
proceso de toma de decisiones, sino también sentó las bases de una financiación
de tareas que tomara en consideración las situaciones y las necesidades
diferentes de las distintas comunidades de las minorías.
El gobierno de la República de
Hungría considera un motivo de júbilo el que los países maternos y las naciones
parlantes del mismo idioma contribuyan al fortalecimiento de la identidad
lingüística y cultural de sus minorías que viven en nuestro país, y aspira a
que las minorías puedan servir de puente entre Hungría y sus respectivas
naciones maternas.
La voluntad de mantener relaciones de buena vecindad,
lazos de amistad y buena cooperación entre los estados, se refleja en el hecho
de que, además de habernos adherido a convenios internacionales multilaterales,
la República de Hungría también ha firmado convenios
y contratos bilaterales con las madres patrias de varias minorías
residentes en Hungría, (Eslovaquia,
Rumania, Ucrania, Eslovenia, República Federal Alemana y Croacia). De
acuerdo con lo estipulado en dichos convenios –por último también en la
relación húngaro-eslovaca, desde enero de 1999- se han formado comisiones mixtas intergubernamentales de
minorías para debatir las cuestiones de actualidad que pudieran surgir
entre las minorías, evaluar el grado de
realización de los compromisos emanantes del convenio y elaborar
recomendaciones para sus propios gobiernos. En el trabajo de las comisiones
mixtas siempre participan también los representantes de la minoría interesada.
En el Convenio Marco al Servicio de la
Protección de las Minorías Nacionales la República de Hungría se comprometió a no impedir que las
personas pertenecientes a minorías nacionales puedan ejercer su derecho a
establecer y mantener relaciones que libre y pacíficamente vayan más allá de
las fronteras, con personas que comparten su identidad étnica, cultural,
lingüística y religiosa, o con las que tienen una herencia cultural común. Al
mismo tiempo, la Ley de minorías declara que las personas
pertenecientes a alguna minoría tienen derecho a mantener relaciones tanto con
las instituciones estatales y comunitarias de su madre patria y su nación
lingüística, como con las minorías residentes en otros países. Entre los
derechos de los ayuntamientos del poblado y de las autonomías locales de
minorías figura el de mantener relaciones con cualquier organización o
asociación de minorías, extranjera o de la madre patria, incluyendo la
posibilidad de firmar acuerdos de colaboración. Las organizaciones de minorías
pueden llevar a cabo actividades de cultura general, para lo cual pueden
–dentro de los marcos de las normas legales- crear instituciones, que a su vez
tienen derecho a mantener relaciones internacionales.
Según
una encuesta nacional de la Academia
de Ciencias de Hungría, realizada en el año 1998, uno de los principales
terrenos de la actividad de las autonomías nacionales de las minorías era el
establecimiento y desarrollo ulterior de contactos con la madre patria. En los
últimos años comenzaron a florecer las relaciones entre las minorías y
sus respectivas madres patrias, lo que se concretiza en formas sumamente
variada, comenzando por el funcionamiento de escuelas conjuntamente mantenidas,
pasando por los intercambios juveniles, por la cooperación en el ámbito
educacional y cultural y por las ayudas prestadas, llegando hasta los hermanamientos entre los poblados de
ambos países y el planteamiento de iniciativas de empresas de negocios que
entrelazan a los dos países.
El gobierno húngaro no solamente considera el cuidado
consciente de la cultura de las minorías como una tarea emanante de los
compromisos internacionales asumidos, sino también un interés nacional a largo plazo. Por ello, fomenta la consolidación
de la identidad de los grupos de las minorías, el desarrollo del sistema
autonómico de las minorías y la creación de la autonomía cultural de las
minorías. La policromía cultural de Hungría, que se remonta a varios siglos,
constituye un patrimonio común de
todos los ciudadanos del país.
[1]Según la cotización del 8 de noviembre de 1999, 1 USD costaba 245,10
Forint.